Antes de realizar el lanzamiento de una sonda meteorológica es necesario y recomendable realizar una previsión de la trayectoria de la sonda. Como hemos podido ver en el apartado de legislación, tenemos que rellenar un formulario relativo a "otros usos del espacio aéreo".
En el apartado 5 podemos ver lo siguiente:

En este apartado tenemos que decir el área probable de nuestro lanzamiento. Para poder cumplimentar este apartado es necesario realizar las pertinentes simulaciones y, de la zona que ocupe, va a depender que ENAIRE nos conceda los permisos o no. Por ejemplo, la existencia de un aeropuerto, pasillo aéreo o una frontera con otro país van a dificultar que nos puedan conceder los permisos. Pero también debemos tener en cuenta la existencia de superficies de agua muy extensas, terrenos de difícil acceso. Si se dan algunas de las situaciones anteriores, nos deberíamos plantear cambiar nuestro lugar de lanzamiento.
La herramienta online más popular para la predicción de la trayectoria es Cambridge University Spaceflight Landing Predictor.

Con los datos introducidos, la aplicación calcula una posible trayectoria basada en los datos climatológicos de los que dispone.

Con esa predicción ya podemos dibujar el área probable, que sería un área triangular con un vértice en el origen y los otros dos a este y oeste del lugar de caída probable. Si la trayectoria fuese de este a oeste, o viceversa, pondríamos los otros dos vértices un poco al norte y un poco al sur del lugar de caída probable.
Además de los aspectos legales de la previsión, también nos va a ayudar a planificar la ruta para realizar la recuperación y poder anticiparnos, ya que suelen ser bastante fiables. Para mejorar su precisión, lo mejor es realizar una previsión justo el día del lanzamiento.
